Jackson Cionek
11 Views

¿Quién decide cuando nadie está al mando?

¿Quién decide cuando nadie está al mando?

Mientras caminamos entre otras personas, las células se desplazan dentro de nuestro cuerpo, los microorganismos comparten metabolitos y las raíces encuentran hongos bajo el suelo. ¿Cuántos colectivos participan en aquello que llamamos UNO?

Serie especial BrainLatam | VIII Simposio de Neurociencia y Cognición de la UFABC — 2026

¿QUIÉN ORGANIZÓ NUESTROS PASOS?

Imagina que estás caminando por una plaza concurrida.

Una persona se acerca por la izquierda. Modificas discretamente tu trayectoria. Alguien reduce la velocidad. Otra persona encuentra un paso entre dos grupos.

Tal vez ninguno de ustedes haya necesitado hablar.

Ahora imagina que alguien se detiene inesperadamente.

Los movimientos a su alrededor se reorganizan.

¿Quién decidió el camino?

No existe necesariamente una persona dirigiendo cada desplazamiento. Sin embargo, pueden surgir patrones colectivos a partir de las interacciones.

¿Cómo pueden muchos individuos producir una organización que ninguno de ellos planificó por completo?

Esta pregunta se relaciona con el VIII Simposio de Neurociencia y Cognición de la Universidad Federal del ABC (UFABC), programado del 16 al 19 de noviembre de 2026, bajo el tema:

«El cerebro en contexto: desafíos contemporáneos de la neurociencia interdisciplinaria».

En este encuentro entre organismos, ambientes y tecnologías, podemos ampliar nuestra investigación: ¿cómo participan diferentes movimientos en la formación de un colectivo y qué posibilidades permanecen abiertas para cada Ser?

LA MARAVILLA DE LOS SISTEMAS COMPLEJOS

El físico Giorgio Parisi, galardonado con el Premio Nobel de Física en 2021, contribuyó a comprender sistemas formados por numerosos elementos interdependientes.

Imagina miles de estorninos volando juntos.

La bandada cambia de dirección. Ondas de movimiento atraviesan la formación. Ningún ave necesita conocer anticipadamente la trayectoria de todas las demás.

Las interacciones locales pueden producir patrones globales.

Esta es una característica importante de los sistemas complejos: el comportamiento colectivo puede presentar propiedades que no encontramos al observar cada componente por separado.

Pero la organización emergente no significa necesariamente ausencia de liderazgo.

En 2022, Luis Gómez-Nava, Richard Bon y el físico Fernando Peruani investigaron pequeños rebaños de ovejas.

Observaron movimientos colectivos intermitentes, en los cuales los papeles de liderazgo y seguimiento podían alternarse.

Este descubrimiento amplía nuestra pregunta: un colectivo puede presentar organización distribuida y, simultáneamente, episodios temporales de liderazgo.

Por lo tanto, comprender su dinámica exige observar cómo se desarrollan las relaciones.

¿CUÁNTOS COLECTIVOS EXISTEN DENTRO DE UN CUERPO?

Mientras caminas por la plaza, otro movimiento colectivo ocurre dentro de ti.

Las células del sistema inmunitario circulan por la sangre, atraviesan tejidos y participan en la defensa del organismo.

Imagina una pequeña lesión en la piel.

Las señales químicas pueden reclutar leucocitos hacia determinadas regiones. Las células reconocen moléculas, responden a gradientes y participan en procesos inflamatorios.

Ninguna célula necesita conocer toda la historia del organismo para responder a las señales que encuentra.

Pero esto no significa ausencia de regulación.

Receptores, mensajeros químicos y redes de comunicación participan en la respuesta.

Encontramos diferentes niveles de organización: moléculas, células, tejidos, órganos y organismo.

Aquello que percibimos como un solo cuerpo contiene numerosos sistemas interdependientes.

Y estos niveles no funcionan simplemente como pequeñas copias unos de otros.

Cada escala presenta mecanismos, límites y propiedades propios.

LA MICROBIOTA: UN COLECTIVO ENTRE ESPECIES

Piensa ahora en los microorganismos que habitan tu intestino.

Bacterias de diferentes especies utilizan nutrientes, compiten por recursos y producen sustancias que otros organismos pueden aprovechar.

Este intercambio metabólico, conocido como cross-feeding o alimentación cruzada, participa en la organización de las comunidades microbianas.

El organismo humano proporciona condiciones ambientales para estas interacciones, mientras que los productos microbianos pueden influir en los procesos fisiológicos del huésped.

Estamos ante relaciones que atraviesan diferentes especies.

Pero una microbiota no constituye necesariamente una sociedad armoniosa.

La cooperación, la competencia y los cambios ambientales pueden transformar su composición.

También necesitamos distinguir una comunidad microbiana de un organismo multicelular: ambos presentan organización, pero poseen historias evolutivas y mecanismos de regulación diferentes.

Tal vez podamos reconocer una posibilidad importante:

Un sistema puede participar en otro sistema sin perder todas sus propiedades particulares.

¿QUÉ SUCEDE ENTRE LAS RAÍCES?

Imagina ahora un bosque latinoamericano preservado.

Sobre el suelo, árboles, aves, insectos y mamíferos participan en diferentes relaciones ecológicas.

Debajo de él, las raíces encuentran hongos, bacterias e innumerables organismos.

Investigadoras brasileñas como Juliana Souza de Pontes y Leonor Costa Maia estudiaron comunidades de hongos micorrícicos arbusculares en el Cerrado y en zonas de transición hacia la Caatinga y la Mata Atlántica.

Estos hongos pueden establecer asociaciones con las raíces y participar en procesos relacionados con la nutrición vegetal.

Pero debemos interpretar estas redes con cuidado.

La existencia de conexiones micorrícicas no demuestra, por sí sola, que los árboles intercambien mensajes intencionales o distribuyan recursos de manera altruista.

Las funciones de estas relaciones dependen de las especies y de las condiciones investigadas.

Un Bioma reúne múltiples interdependencias sin necesidad de constituir una conciencia única.

Un bosque no necesita pensar como una persona para presentar una extraordinaria complejidad de relaciones.

¿QUÉ MANTIENE A UN SER VIVO SIENDO?

Los investigadores chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela desarrollaron la teoría de la autopoiesis para investigar la organización de los sistemas vivos.

Desde esta perspectiva, un organismo mantiene su organización mediante procesos que participan continuamente en su propia producción.

Un ser vivo interactúa con el ambiente, pero su existencia no se reduce a la suma de esas interacciones.

Esto nos ofrece una distinción esencial.

Podemos estudiar la organización de un organismo y también sus relaciones con otros sistemas.

No necesitamos elegir entre una explicación exclusivamente individual y otra exclusivamente colectiva.

Quizá ambas sigan siendo necesarias, siempre que reconozcamos sus diferencias.

Esta perspectiva dialoga con nuestra formulación original de Cuerpo-Territorio, aunque los conceptos no son equivalentes.

¿Y SI NO EXISTE ADN?

Ampliemos aún más nuestra investigación.

En la física existen sistemas capaces de producir patrones colectivos sin ser organismos vivos.

Partículas artificiales que consumen energía pueden desplazarse e interactuar, formando agrupaciones y movimientos coordinados.

Este campo se conoce como materia activa.

Fernando Peruani, investigador de origen argentino, estudia cómo los sistemas biológicos y sintéticos pueden presentar autoorganización.

En investigaciones recientes, él y sus colaboradores analizaron cómo las propiedades de las partículas y sus interacciones modifican la formación de patrones colectivos.

Estos sistemas no necesitan poseer ADN, reproducción biológica ni conciencia.

La organización puede emerger de mecanismos físicos.

Esto no significa que un conjunto de partículas artificiales sea equivalente a una microbiota, una bandada de aves o una comunidad humana.

Significa que la aparición de patrones colectivos va más allá de los límites de la biología.

Y nos invita a preguntar qué diferencias distinguen la organización física, la vida, la cognición y la experiencia consciente.

CUANDO LA INTERACCIÓN PRODUCE SIGNIFICADOS

Imagina ahora a dos personas improvisando música.

Una comienza un ritmo. La otra responde con una pausa inesperada.

La primera modifica su siguiente acción.

Una secuencia surge de la interacción.

El investigador argentino Ezequiel Di Paolo, junto con Hanne De Jaegher, desarrolló el concepto de construcción participativa de sentido (participatory sense-making).

La propuesta investiga cómo la dinámica entre individuos puede participar en la transformación de los significados que experimentan.

Esto permite ir más allá de la coordinación mecánica.

Los participantes no solamente se mueven al mismo tiempo. Pueden interpretar, responder, resistir y transformar aquello que sucede entre ellos.

Pero coordinación y acuerdo no son equivalentes.

Una divergencia también puede participar en la construcción colectiva.

Tal vez el significado del encuentro esté en las posibilidades que cada participante todavía puede transformar.

EL CEREBRO TAMBIÉN POSEE REDES

Entre los investigadores anunciados para el simposio de la UFABC se encuentran André Fujita, de la Universidad de São Paulo, y Rafael Naime Ruggiero, de la Universidad Federal de São Paulo.

Fujita desarrolla investigaciones que involucran estadística, computación, inteligencia artificial y redes complejas aplicadas a la biología.

Ruggiero estudia las oscilaciones y la sincronización entre redes cerebrales, incluyendo sus relaciones con los procesos cognitivos y las condiciones psiquiátricas.

Estas investigaciones aproximan las matemáticas, la física, la computación y la neurociencia.

Sin embargo, la sincronización entre regiones de un cerebro no equivale a la coordinación entre diferentes individuos.

Tampoco demuestra una conciencia colectiva.

Cada fenómeno requiere métodos e interpretaciones adecuados.

JIWASA: COORDINACIÓN CON LA POSIBILIDAD DE SER

En BrainLatam proponemos el Cuerpo-Territorio (Corpo-Território) como una unidad indivisible de existencia, sensibilidad y participación en el mundo.

Utilizamos Jiwasa para explorar una agencia compartida en la que la organización colectiva preserve la singularidad y la autonomía de sus participantes.

No todos los sistemas autoorganizados corresponden a esta propuesta.

Una bandada puede seguir a un líder.

Las células inmunitarias responden a señales.

Los algoritmos pueden producir agrupaciones humanas a partir de clasificaciones externas.

Todos pueden presentar coordinación, pero sus condiciones son diferentes.

Jiwasa introduce una pregunta ética e institucional:

¿Quién puede participar en la transformación de las reglas mediante las cuales el colectivo continúa existiendo?

Esta es una propuesta conceptual original, no una propiedad científicamente demostrada de todos los sistemas complejos.

¿CÓMO INVESTIGAR ESTOS ENCUENTROS?

Imagina un laboratorio integrado en una Mata Atlántica preservada, con tecnologías avanzadas capaces de acompañar a diferentes participantes durante actividades compartidas.

Actualmente, el EEG, la espectroscopia funcional de infrarrojo cercano (fNIRS), el ECG y los sensores respiratorios permiten investigar dimensiones complementarias de la actividad neurofisiológica.

Como representante de Artinis & NIRx y Brain Products, BrainLatam conecta a los investigadores con tecnologías de neuroimagen funcional, electroencefalografía e investigación multimodal.

Ningún instrumento, por sí solo, mide la autonomía, la pertenencia o la conciencia colectiva.

Pero podemos desarrollar protocolos experimentales para investigar la coordinación, la divergencia, la toma de decisiones y las relaciones entre procesos fisiológicos y conductuales.

Tal vez nuestra pregunta inicial también pueda transformarse.

Mientras caminamos entre otras personas, las células se mueven, los microorganismos interactúan y diferentes sistemas físicos continúan produciendo patrones.

¿Cuántos colectivos participan en nuestra existencia sin que necesitemos transformarlos en un único Ser?

Podemos continuar investigando.

Jiwasa: la posibilidad de Ser muchos sin que nadie tenga que dejar de Ser.


Sobre esta serie

Este artículo forma parte de la serie especial de BrainLatam, patrocinadora del VIII Simposio de Neurociencia y Cognición de la Universidad Federal del ABC (UFABC), programado del 16 al 19 de noviembre de 2026, en São Bernardo do Campo, Brasil.

El texto dialoga con los temas anunciados por André Fujita y Rafael Naime Ruggiero, ampliando la discusión hacia los sistemas complejos, la fisiología, la ecología, la cognición social y la materia activa.

Las hipótesis e interpretaciones originales de BrainLatam no representan necesariamente las posiciones de los investigadores invitados ni de los organizadores del evento.

Sitio oficial del evento: https://www.even3.com.br/viii-simposio-em-neurociencia-e-cognicao-da-universidade-federal-do-abc-761401/

Referencias — Una segunda lectura del artículo

1. La organización colectiva puede surgir de las interacciones, con liderazgos que cambian a lo largo del tiempo.

Gómez-Nava, L.; Bon, R.; Peruani, F. (2022). Intermittent collective motion in sheep results from alternating the role of leader and follower. Nature Physics, 18, 1494–1501.

El estudio muestra cómo pequeños rebaños de ovejas alternan los papeles de liderazgo y seguimiento durante sus movimientos colectivos.

https://doi.org/10.1038/s41567-022-01769-8

2. Las comunidades microbianas pueden organizarse mediante relaciones metabólicas entre especies.

Culp, E. J.; Goodman, A. L. (2023). Cross-feeding in the gut microbiome: Ecology and mechanisms. Cell Host & Microbe, 31(4), 485–499.

La revisión explica cómo los metabolitos producidos por determinados microorganismos pueden convertirse en recursos para otros.

https://doi.org/10.1016/j.chom.2023.03.016

3. Los hongos y las plantas establecen asociaciones que varían entre los Biomas latinoamericanos.

Pontes, J. S. et al. (2024). Heterogeneity in Arbuscular Mycorrhizal Fungi and Plant Communities of the Brazilian Cerrado, Transitional Areas toward the Caatinga, and the Atlantic Forest. Microbial Ecology, 87, artículo 29.

La investigación, con participación de científicos brasileños, examina la diversidad de hongos micorrícicos en diferentes formaciones vegetales.

https://doi.org/10.1007/s00248-023-02337-0

4. Las conexiones entre raíces y hongos deben interpretarse según las evidencias disponibles.

Karst, J.; Jones, M. D.; Hoeksema, J. D. (2023). Positive citation bias and overinterpreted results lead to misinformation on common mycorrhizal networks in forests. Nature Ecology & Evolution, 7, 501–511.

Los autores advierten que la existencia de redes micorrícicas no demuestra automáticamente transferencias preferenciales de recursos ni comunicación intencional entre árboles.

https://doi.org/10.1038/s41559-023-01986-1

5. Los organismos vivos mantienen su organización mientras interactúan con el ambiente.

Maturana, H. R.; Varela, F. J. (1980). Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living. D. Reidel.

Los investigadores chilenos desarrollaron la autopoiesis como una contribución para comprender la organización y la autonomía de los sistemas vivos.

https://doi.org/10.1007/978-94-009-8947-4

6. Los sistemas físicos sin ADN también pueden producir movimientos colectivos emergentes.

Gompper, G. et al., con participación de Fernando Peruani (2025). The 2025 motile active matter roadmap. Journal of Physics: Condensed Matter, 37, 143501.

La revisión reúne investigaciones sobre materia activa biológica y sintética, incluyendo mecanismos de movimiento y organización colectiva.

https://doi.org/10.1088/1361-648X/ada6a1

7. La interacción entre individuos puede participar en la construcción de significados.

De Jaegher, H.; Di Paolo, E. A. (2007). Participatory sense-making: An enactive approach to social cognition. Phenomenology and the Cognitive Sciences, 6, 485–507.

El trabajo, con participación del investigador argentino Ezequiel Di Paolo, estudia cómo el sentido puede transformarse durante las interacciones sociales.

https://doi.org/10.1007/s11097-007-9076-9

8. Las redes complejas ofrecen herramientas para investigar las relaciones entre procesos biológicos.

Fujita, A. Perfil académico y líneas de investigación. Universidad de São Paulo.

El investigador brasileño desarrolla aplicaciones de estadística, computación y redes complejas a la biología y la neurociencia.

http://lattes.cnpq.br/0247990329725342

9. Las redes cerebrales pueden presentar oscilaciones coordinadas relacionadas con la cognición y el comportamiento.

Ruggiero, R. N. Perfil académico y líneas de investigación. Universidad Federal de São Paulo.

El investigador brasileño estudia mecanismos neuronales y oscilaciones cerebrales, incluyendo su participación en respuestas al estrés y condiciones psiquiátricas.

http://lattes.cnpq.br/5372318020253092

10. La coordinación colectiva también puede preservar las diferencias y las posibilidades individuales de participación.

Cionek, J. (2026). A maravilha de Ser muitos sem deixar de Ser [La maravilla de Ser muchos sin dejar de Ser]. BrainLatam.

El ensayo original desarrolla la perspectiva de Jiwasa y sus relaciones con el Cuerpo-Territorio y la agencia compartida.

https://www.brainlatam.com/blog/a-maravilha-de-ser-muitos-sem-deixar-de-ser-8757

11. Investigar el cerebro en contexto exige integrar diferentes disciplinas.

UFABC (2026). VIII Simposio de Neurociencia y Cognición — El cerebro en contexto: desafíos contemporáneos de la neurociencia interdisciplinaria.

El evento reúne investigaciones biológicas, cognitivas, computacionales y sociales para ampliar las preguntas sobre el cerebro y sus relaciones.

https://www.even3.com.br/viii-simposio-em-neurociencia-e-cognicao-da-universidade-federal-do-abc-761401/

Nota conceptual: Cuerpo-Territorio, Conciencia 5D, Jiwasa e IA Personalísima son propuestas conceptuales originales desarrolladas por BrainLatam. Las referencias científicas fundamentan fenómenos específicos, pero no constituyen una validación empírica de estos modelos.

BRAINLATAM · W45/2026 · BLOG 04 · EDICIÓN EN ESPAÑOL

 


#eegmicrostates #neurogliainteractions #eegmicrostates #eegnirsapplications #physiologyandbehavior #neurophilosophy #translationalneuroscience #bienestarwellnessbemestar #neuropolitics #sentienceconsciousness #metacognitionmindsetpremeditation #culturalneuroscience #agingmaturityinnocence #affectivecomputing #languageprocessing #humanking #fruición #wellbeing #neurophilosophy #neurorights #neuropolitics #neuroeconomics #neuromarketing #translationalneuroscience #religare #physiologyandbehavior #skill-implicit-learning #semiotics #encodingofwords #metacognitionmindsetpremeditation #affectivecomputing #meaning #semioticsofaction #mineraçãodedados #soberanianational #mercenáriosdamonetização
Author image

Jackson Cionek

New perspectives in translational control: from neurodegenerative diseases to glioblastoma | Brain States