Jackson Cionek
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Palabras que hacen volver al cuerpo

Palabras que hacen volver al cuerpo

Cuando las palabras empiezan a atrapar

Intentemos no buscar una definición. Leamos lentamente:

Familia.

Patria.

Dios.

Fracaso.

Comunismo.

Ciencia.

Tal vez algunas de estas palabras hayan pasado casi sin dejar huella. Tal vez otra haya abierto inmediatamente un recuerdo, una imagen, una persona, una tensión, una esperanza.

Podemos observarlo juntos sin decidir todavía si esa respuesta es buena o mala.

En los textos anteriores seguimos un camino que comenzaba en la experiencia:

experiencia -> sentir -> palabra -> frase -> explicación -> creencia

Pero en algún momento el recorrido puede empezar a funcionar también en sentido inverso.

La palabra que surgió como un intento de organizar una experiencia comienza a ser capaz de convocar partes de esa experiencia.

palabra -> memoria -> expectativa -> organización corporal -> sentir

Entonces la pregunta deja de ser solamente qué significa una palabra.

Empezamos a preguntarnos:

Cuando una palabra me toca, ¿estoy encontrándome nuevamente con el mundo o estoy regresando a un camino que mi Cuerpo-Territorio aprendió?

Una palabra puede funcionar como una dirección

"Familia" no nos lleva a todos al mismo lugar.

Para alguien puede significar una mesa, comida, abuelos, protección.

Para otra persona, abandono.

Para otra, exigencia.

Para otra, violencia.

La palabra sigue siendo reconocible entre nosotros, pero los caminos a los que conduce fueron construidos por historias diferentes.

La investigación contemporánea sobre lenguaje corporizado nos ayuda a evitar una interpretación demasiado sencilla según la cual cada palabra produciría automáticamente una respuesta corporal determinada. El consenso coordinado por Agustín Ibáñez y colaboradores destaca que el contexto, las diferencias individuales y las experiencias sensoriomotoras participan en la construcción del significado.

Tal vez podamos pensar entonces la palabra menos como un botón y más como una dirección aprendida.

Cuando alguien dice "Dios", "fracaso" o "patria", no necesariamente reconstruimos conscientemente toda nuestra historia antes de que algo empiece a suceder.

Algunos caminos ya están muy disponibles.

El cerebro distingue palabras antes de que terminemos de reflexionar sobre ellas

Los estudios con EEG nos permiten observar una pequeña parte de este proceso.

En 2024, Kai Zhang, Jiaxin Li y Feng Gu compararon palabras chinas con contenido emocional con palabras neutras. En dos tareas diferentes, las palabras emocionales produjeron diferencias electrofisiológicas alrededor de los 300 milisegundos, compatibles con la llamada early posterior negativity - EPN, un componente asociado con la priorización de estímulos emocionalmente relevantes.

El efecto apareció incluso cuando la tarea principal no exigía evaluar la emoción de la palabra.

Esto no significa que un EEG pueda observar la palabra "familia" y revelar nuestra historia familiar.

Mucho menos significa que haya encontrado "el sentir".

Significa algo más limitado y, para nuestra reflexión, suficientemente importante:

una palabra aprendida puede comenzar a reorganizar el procesamiento antes de que terminemos de construir una explicación consciente sobre ella.

La fNIRS ofrece una ventana complementaria. En 2023, Gao y colaboradores observaron diferencias hemodinámicas entre relaciones morfológicas y semánticas durante el procesamiento de palabras en participantes bilingües, involucrando regiones frontales y temporales izquierdas.

Nuevamente, no estamos localizando "el significado" en una determinada región cerebral.

Estamos observando que significado, memoria, contexto y lenguaje participan en un organismo que ya posee caminos anteriores.

¿Y si un camino funciona demasiado bien?

Aquí podemos tomar prestada una metáfora de la computación evolutiva.

En los sistemas de optimización, una solución puede funcionar lo suficientemente bien como para que el proceso comience a explorar principalmente su entorno inmediato. Los algoritmos evolutivos utilizan mecanismos que preservan la diversidad e introducen mutaciones precisamente para reducir el riesgo de convergencia prematura y reabrir la exploración del espacio de soluciones.

No estamos afirmando que el cerebro humano sea un algoritmo evolutivo.

Utilizamos la imagen para preguntarnos algo sobre nosotros mismos.

Tal vez algunas redes de palabras, creencias, recuerdos y sentires formen óptimos locales semántico-afectivos.

Una palabra conocida encuentra rápidamente un recuerdo conocido.

El recuerdo favorece una explicación conocida.

La explicación produce cierta expectativa.

Y la expectativa ayuda a organizar el siguiente sentir.

El sistema continúa funcionando.

Incluso podemos experimentar una enorme diversidad emocional dentro de él.

Podemos amar.

Temer.

Esperar.

Sufrir.

Celebrar.

Sentir indignación.

Podemos sentir muchas cosas sin necesariamente salir del mismo lugar.

Tal vez esta sea una de las formas en que las palabras empiezan a atraparnos.

Pero las palabras también pueden ampliar el espacio de búsqueda

Si una palabra conocida puede devolvernos rápidamente a un camino aprendido, quizá una palabra que todavía no conseguimos traducir de inmediato pueda hacer algo diferente.

En la construcción conceptual que estamos desarrollando en esta serie, podemos llamar provisionalmente a algunas de ellas términos primales.

"Primal" aquí no significa primitivo, más puro ni más verdadero. Tampoco es un concepto técnico de la computación evolutiva.

Es una herramienta para pensar palabras que entran en nuestro espacio semántico antes de haber sido completamente absorbidas por las categorías que ya dominamos.

América Latina nos ofrece posibilidades extraordinarias.

Në ropë.

Weichö.

Yãy hã mĩy.

Cuerpo-Territorio.

En la exposición Mundos Indígenas, estos conceptos fueron elegidos por los propios curadores Yanomami, Ye'kwana, Tikmu'un/Maxakali y Xakriabá. Në ropë aparece relacionado con la riqueza que permite que la tierra brote y alimente; weichö, con la singularidad de los modos de vida; Cuerpo-Territorio, con la relación en la que la tierra está en el cuerpo y el cuerpo está en la tierra; y yãy hã mĩy, con las transformaciones que atraviesan el flujo del tiempo.

El propio catálogo propone algo importante: aproximarnos a estos mundos sin traducirlos inmediatamente a aquello que ya conocemos.

Tal vez esto sea casi una metodología para escapar de nuestros óptimos locales semánticos.

No traducir demasiado rápido.

Jiwasa: una palabra puede cambiar quién cabe dentro del "nosotros"

Podemos añadir otra ventana:

Jiwasa.

El aimara posee una distinción pronominal inclusiva que no aparece de la misma manera en español o portugués. Fuentes lingüísticas de la Universidad Mayor de San Andrés describen jiwasa como un "nosotros" inclusivo que comprende al hablante y al interlocutor: "tú y yo", con o sin otras personas.

Una descripción académica contemporánea de la lengua aimara también fue publicada por Matt Coler en 2024 en The Oxford Guide to the Languages of the Central Andes.

No necesitamos concluir que esta estructura lingüística vuelve automáticamente más colectivas a las personas que hablan aimara. Eso sería determinismo lingüístico.

Podemos hacer algo más interesante.

Preguntar:

Cuando digo "nosotros", ¿tú estás dentro?

En español o portugués, con frecuencia necesitamos reconstruir esa información por el contexto.

Jiwasa hace lingüísticamente más explícita la inclusión del interlocutor.

La palabra no nos ofreció solamente otro nombre.

Abrió otra pregunta.

Tekoha: ¿dónde termina aquello que llamamos "adentro"?

Ahora podemos encontrarnos con otra palabra de las Américas:

Tekoha.

Para los pueblos Guaraní y Kaiowá, tekoha no es simplemente una traducción de "territorio". Investigaciones recientes muestran su relación con el lugar de existencia, los modos de vivir, la salud, la memoria, el bosque y la continuidad comunitaria.

En un estudio de 2023 sobre salud y lucha Kaiowá y Guaraní, tekoha aparece como una dimensión vital de la cosmopolítica y de la posibilidad de vivir bien. Otros trabajos recientes muestran también que el bosque y su diversidad son parte constitutiva del tekoha.

En BrainLatam hacemos una extensión conceptual deliberada de este término.

Llamamos Tekoha a una interocepción extendida.

No estamos afirmando que "interocepción" sea la traducción Guaraní de tekoha.

Estamos haciendo otra pregunta.

Si la neurociencia llama interocepción a la percepción de los estados internos del organismo, ¿cuánto de ese "adentro" fue construido mediante alimentación, agua, ritmos, relaciones, territorio, miedo, seguridad y hábitos vividos?

En la formulación de BrainLatam, Tekoha intenta mantener visibles esas relaciones.

APUS: ¿dónde termina nuestra posición corporal?

Podemos realizar un movimiento complementario con APUS.

En los Andes, apu tiene una genealogía propia vinculada con las montañas y con las relaciones sagradas, territoriales y sociales construidas alrededor de ellas.

Una investigación arqueológica publicada en 2023 mostró que Cerro Llamocca, en el sur de Perú, funcionó durante milenios como lugar de habitación, actividad económica, ritual y centralidad social, discutiendo explícitamente su condición de montaña sagrada o apu.

Una vez más, nuestro uso es una extensión, no una traducción.

En BrainLatam utilizamos APUS como propiocepción extendida: no solamente "¿dónde está mi brazo?", sino ¿cómo percibe el Cuerpo-Territorio su alcance, dirección, postura, distancia y posibilidades de acción dentro del espacio vivido?

Podemos entonces experimentar con un circuito:

palabra -> Tekoha -> APUS -> acción posible

Alguien dice:

"Peligro."

Quizá el pecho cambie.

La respiración cambia.

Pero también cambia el espacio.

La puerta se vuelve relevante.

La distancia hasta otra persona adquiere importancia.

El cuerpo reorganiza dónde está y qué puede hacer.

Una sola palabra participó en una reorganización de aquello que llamamos adentro y afuera.

Palabras como puertas y como ventanas

Ahora podemos regresar al comienzo.

"Familia."

"Patria."

"Dios."

"Fracaso."

"Comunismo."

"Ciencia."

Estas palabras no son enemigas.

Las necesitamos para pensar, compartir experiencias, construir historias y actuar juntos.

Pero pueden volverse tan eficientes para devolvernos a caminos conocidos que dejamos de percibir cuánto del mundo quedó fuera de ellos.

En ese momento, quizá otra palabra pueda funcionar como una mutación.

Jiwasa.

Tekoha.

APUS.

Yãy hã mĩy.

Në ropë.

No porque los conocimientos amerindios ofrezcan respuestas mágicas.

Sino porque pueden impedir que una neurociencia construida dentro de determinadas categorías confunda sus propias palabras con los límites de la experiencia humana.

Tal vez una Neurociencia Decolonial comience precisamente aquí:

no solamente incorporando otros cuerpos a nuestros experimentos, sino permitiendo que otros sistemas de conocimiento modifiquen las preguntas que llevamos al experimento.

Entonces las palabras pueden realizar dos movimientos.

Pueden ser puertas, por las que regresamos rápidamente a los mundos que ya aprendimos.

Y pueden ser ventanas, por las que descubrimos que nuestro óptimo local nunca fue todo el espacio posible.

Tal vez salir de las palabras que nos atrapan no exija abandonar las palabras.

Tal vez exija conservar algunas capaces de hacernos seguir buscando.

Y nuestra pregunta permanece:

Cuando una palabra me toca, ¿estoy encontrándome nuevamente con el mundo o estoy regresando a un camino que mi Cuerpo-Territorio aprendió?

Tal vez la libertad comience cuando todavía somos capaces de percibir la diferencia.

Referencias

IBÁÑEZ, Agustín et al. Ecological Meanings: A Consensus Paper on Individual Differences and Contextual Influences in Embodied Language. Journal of Cognition, 2023.

ZHANG, Kai; LI, Jiaxin; GU, Feng. Processing of emotional connotations in Chinese monomorphic and compound words reflected by the early posterior negativity. Frontiers in Psychology, 2024.

GAO, F. et al. Shared and distinct neural correlates of first and second language morphological and semantic processing. npj Science of Learning, 2023.

COLER, Matt. Aymara. En: The Oxford Guide to the Languages of the Central Andes. Oxford Academic, 2024.

FARIA, L. L. et al. "Terra é Vida, Despejo é Morte": Saúde e Luta Kaiowá e Guarani. Psicologia: Ciência e Profissão, 2023.

PAVÃO, S. et al. Memórias bioculturais dos Guarani-Kaiowá sobre a floresta e os seres que a coabitam. Boletim do Museu Paraense Emílio Goeldi, 2023.

MADER, Christian et al. In the land of the apu: Cerro Llamocca as a sacred mountain and central place in the pre-Columbian Andes of southern Peru. Journal of Archaeological Science: Reports, 2023.

GOMES, Ana Maria R. et al. (org.). Mundos Indígenas. Espaço do Conhecimento UFMG, 2020. Se mantiene como fuente primaria porque los conceptos presentados en la exposición fueron seleccionados y desarrollados por los propios curadores indígenas.

CIONEK, Jackson. Tekoha y APUS - Interocepción y propiocepción más allá del vocabulario colonial. BrainLatam, 2026. Referencia para la extensión conceptual desarrollada por BrainLatam, diferenciada explícitamente de los significados indígenas originales.







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Jackson Cionek

New perspectives in translational control: from neurodegenerative diseases to glioblastoma | Brain States